La opera es un espectáculo especial. Uno siempre puede encontrar algo bueno en cada representación y enfocar hacia ello su mirada (o su
oido) pero cuando los dioses o las musas o como se quiera llamar se ponen de acuerdo y uno solo puede elegir entre lo que es bueno, muy bueno o excelente...entonces la opera se convierte en pura magia. Y esa magia estaba en
ROH en la
matinee del 29 de Julio.
La tan
traída y llevada
escenografía y dirección de
Hythner a mi me gustó...en su mayor parte.
El momento en que se abre el telón en el primer acto de
Fontainebleau y se
vé ese bosque tan
esquemático pero haciendo un efecto de perspectiva perfecto y al fondo la figura de
Villazón..es impresionante. Luego, según se va acercando hacia el borde del escenario es perfecta la sensación de que efectivamente camina por el bosque.
Al encargado de la iluminación le podían dar un
Oscar o premio similar, porque es absolutamente perfecto en todas y cada una de las escenas, haciendo de un escenario con una decoración espartana (como en realidad corresponde a cualquiera de los lugares donde transcurre la acción)
un lugar que puede ser muy
cálido o muy
frio según como se
sitúan las luces. Especialmente bonito visualmente es el jardín , donde se capta perfectamente la luz de Castilla (a pesar de la apariencia un
pelin excesivamente Lego de la pared).
La única pega del montaje, para mi, es la escena del Auto da fe. No es que sea fea, o mal hecha es que no sigue la linea del resto de la obra, queda como un aparte que no tiene absolutamente nada que ver con el resto...y no creo que es esa la función del pasaje. Si algo se destaca de toda la parte técnica de este montaje es la delicadeza, la sutileza en todas y cada una de las escenas y de repente, te ofrecen algo que es como si te estuvieran contando una
película mientras la ves...no aporta nada. Un coro chillando "que los quemen, que los quemen" , un cura hablando de arrepentimiento a gritos...eso no impresiona...la
música de
Verdi sí, pero por momentos, entre tanto
griterío, ni se escucha. La única idea original es verse tras una imagen
translúcida de Jesucristo a los herejes
quemandose en la hoguera...y aun así, a mi me parece un detalle mas
gore que impresionante. Igual es que no entendí bien la propuesta...pero este auto da fe me sobró , aunque no fue suficiente como para borrar todo el resto de una preciosa producción.
Sonia
Ganassi me pareció una buena
Eboli vocalmente a pesar de no ser tuerta y a veces, ser algo mas sosa de lo que una espera de este personaje. Quizá un
pelín "
belcantista" pero eso, visto lo visto, no es necesariamente malo, aunque quizá tampoco sea lo mejor.
Halfvarson y su Inquisidor (como siempre) consiguen el efecto perseguido...su voz de ultratumba impresiona...y mucho. Si a esto le añadimos maquillaje, vestuario y un poco de
parkinson nos creemos completo el personaje y el poder que ostenta.
Felipe II es
Ferruccio Furlanetto. Y si no lo es...lo disimula muy bien. El preludio de su aria es posiblemente mi pieza favorita del "Don
Carlo" y si
después el aria se canta como la cantó
Furlanetto...es muy
difícil no saltar del asiento y gritar "Bravo". Creo que
Furlanetto esta en un momento vocal ideal para este papel, su voz es lo bastante madura como para retratar el personaje pero no es lo bastante mayor como para que suene viejo o cascado, sino todo lo contrario, su voz es fuerte y limpia en los agudos y en los graves. El
dúo con el Gran Inquisidor es igualmente impresionante, duelo de poder...duelo de bajos a cual mejor.
Al empezar la función salió una persona del
ROH anunciando (creo que todo el mundo se agarró al asiento en ese momento...esta función ha tenido bastantes problemas ) que Marina Poplavskaya que no había cantado en la función anterior , iba a cantar pero aun
seguía con bronquitis.
Después de
oírla yo quiero que cuando tenga una bronquitis sea como esa. ¡ Que trueno de voz en los agudos! Cierto que los graves no son tan bonitos y que es la primera vez que canta el papel con lo que a veces no parece del todo segura, pero la impresión general es realmente muy buena, no me
importaría ver otra función en la que ella cante.
Me dejo para el final a mis dos "estrellas" particulares, porque cada uno en su papel realmente no sabría con cual quedarme.
El Posa de
Simon Keenlyside no tiene la elegancia de Carlos
Alvarez (por poner el ejemplo que mejor conozco pues le
vi en la función de Les
Arts) pero sí tiene el
carácter de un militar y te crees su visión del honor, la amistad y el patriotismo a pies
juntillas. Vocalmente se nota que
Verdi no es el tipo de
música que
Keenlyside acostumbra a cantar pero yo no creo que esto vaya en detrimento del rol sino que le añade un punto diferente y muy especial con momentos
líricos pero
hermosisimos. Cada vez que dice "
Sire" es como que algo flota en el aire...es una sensación que me cuesta explicar. Esa voz tan tan masculina y potente, pero que es capaz de adaptarse a cada pequeño matiz del personaje, desde el
dúo con
Carlo hasta el momento de su muerte (de una ternura infinita)...hasta para mi, que me gusta
Keenlyside hace tiempo, ha sido una sorpresa descubrir de lo que es capaz este hombre
tímido, que se esconde
rápidamente de los bravos y los aplausos (que fueron muchos !!) cuando trabaja un papel como se nota que ha trabajado este Posa.
Y por último, Rolando
Villazón. Puede ser que no deba cantar muchos
Carlo durante su carrera, puede ser que su preciosa y delicada voz no este especialmente diseñada para
Carlo y este en el borde de sus posibilidades....pero ... también puede ser que yo no disfrute de un Don
Carlo tanto nunca como del suyo.
Villazón ha sabido adaptar a
Carlo a su voz y a lo que el puede dar de sí. Claro que empuja en algunos agudos, pero salen, claros y seguros ! Su
Carlo no es heroico, ni tiene porque
serlo. Es un hombre solo, que siempre se queda apartado de todo. Y es
melancólico y triste...y eso es lo que sale de la voz de Rolando
Villazón. Todos los sentimientos de
Carlo están ahí, en su voz y no tanto en sus gestos (como algunos
críticos pretendían decir, para nada son "histéricos") que son comedidos y los justos de cada momento. Yo no había
oído nunca en vivo a Rolando, solo en
vídeos y
DVD. Y si es cierto que antes me gustaba mucho , temía ver a
Nemorino cantando Don
Carlo. Pero no...el que estaba en el escenario era el
príncipe de España, el futuro Rey....era Rolando
Villazón dando lo mejor de sí mismo...y eso, no solo me lleno de alegría sino que
además me dejo afónica de bravear.
No se si me dejo algo...son tantos detalles, tanta emoción....
ah, si, la orquesta y
Pappano. Como siempre...lo mejor de lo mejor. Dicen que los mejores perfumes se venden en
frasquitos pequeños...quizá por eso de la batuta del pequeño
Pappano sale tanta magia, tanta belleza, tanta música.
Me siento verdaderamente afortunada de haber estado ahí para verlo, la magia no aparece cada día . Aunque cuando estan Simon Keenlyside y Rolando
Villazón por medio...parece mucho mas probable.